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LA INVERNADA, FORMAR PARTE DEL ENTORNO


Esta vivienda que se hizo espacio entre un bosque, que toma los árboles y el terreno como punto de referencia para emplazarse, es donde sus dueños encuentran equilibrio y calma para vivir.

En Curicó, Los Niches, plena precordillera central de Chile, a 45kms de Curicó, se encuentra este proyecto de vivienda unifamiliar. Inmersa entre una reserva privada de bosques centenarios de robles, raulíes y coigües, además de otras especies nativas del Sur de Chile. “Un bosque joven de unos 50 años. No obstante, dada la espesa e impenetrable densidad del bosque existente en el lugar, se hace complejo establecer hitos geográficos, grandes vistas u orientaciones determinantes que sirvan de guías o permitan encontrar el proyecto con claridad”, cuenta Felipe Montegu, arquitecto de La Invernada y hermano del dueño de casa y quien trabajó junto al constructor Francisco Mateo y el calculista Juan Acevedo.

Tampoco el emplazamiento de la vivienda resultó un proyecto simple de instalar. “Para adaptar el proyecto a estos espacios se decidió distribuir el programa de la vivienda en tres volúmenes, acceso, espacios comunes y dormitorios, que se fueron acomodando en vacíos pre-establecidos de acuerdo a su óptima orientación”, añade Felipe.

DISEÑADA EN VOLUMENES INDEPENDIENTES

Bajo este principio el acceso a la vivienda se ubica en el eje de un sendero de acceso existente. El volumen de espacios comunes, que contiene el estar, la cocina y un espacio exterior cubierto se ubica con sus fachadas principales orientadas Norte-Sur, y el volumen de dormitorios, de dos niveles, se ubica con sus fachadas principales en sentido Oriente-Poniente. Finalmente Las circulaciones y grandes vistas de los espacios comunes se vuelcan hacia el espacio exterior contenido por ambos volúmenes principales.

En función de aprovechar la pendiente natural del terreno y la disposición del programa en volúmenes independientes, Felipe Montegu , señala. “Creamos un desfase de media altura entre el volumen de dormitorios respecto del de los espacios comunes, generando así distintos horizontes de relación con el entorno y permitiendo una circulación más fluida desde el interior de la vivienda.”

La cocina, corazón pulsante del hogar, se expande con el buen tiempo haciéndose un solo gran espacio con el quincho para acoger a la familia y las visitas. “Es donde ocurre todo. Ellos en su casa en Santiago también funcionan en torno a una cocina abierta donde todos incluso los niños cocinan”, cuenta el arquitecto.

UN OBSERVATORIO DE LA NATURALEZA

Aquí La Invernada entre fabulosa naturaleza de troncos de los arrayanes y altos maitenes que la rodean empieza a aparecer y darse forma naturalmente, mientras se suma a la pendiente del terreno. “Se buscó un respeto máximo al entorno, esta distribución plantea una forma de descubrir el denso bosque a través del recorrido al interior de la vivienda. Por dentro, el bosque sigue presente a través de los ventanales y así como la protege del calor en verano, en otoño e invierno, al caer las hojas permite que entre la luz”, dice Felipe, refiriéndose a la relaciones visual y espacial de la casa.

EL EXTERIOR ENTRA A LA CASA

Decorada sencillamente por sus propietarios y con muy pocos elementos, los muebles del living son en obra siguiendo las líneas de la casa, que tiene la madera de pino como única y gran protagonista. “El concepto es que en su interior no hubiera exceso de elementos para que los del exterior entren a la casa. Pensarla en decorar con mobiliarios tal vez más vistosos, deja de ser un observatorio de la naturaleza”, afirma su arquitecto quien refiere su punto a vivir y descansar desde el placer de observar los cambios de la naturaleza.

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