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FRANCISCA PAROT SANTELICES, SOY UNA AGRADECIDA DE LA VIDA

 

Francisca es una mujer sencilla y alegre que busca combinar trabajo y familia sin perder de vista, que el equilibrio entre estos dos mundos es lo que le permite ser inmensamente feliz. Una mamá que se da tiempo para todo.

 

Descomplicada, buscando ser siempre un aporte, en todo el sentido de la palabra, cuando le pregunto si alguna vez pensó en cómo quería que fuera su vida me dice que nunca se puso grandes metas, ni pensó mucho en lo que sería de ella, sólo tenía muy claro que quería hacer las cosas bien, ser mamá y ser muy feliz.

 

Sus primeros años Francisca, 47, los cursó en el Colegio Inglés de Talca y terminó sus estudios en La Salle de la misma ciudad. Cuando tuvo qué decidir que estudiar, Francisca se fue a Santiago y entró a Publicidad en el Instituto Mónica Herrera. Al terminar su carrera, volvió a Talca y a sus 22 años se casó con el también talquino Juan Pozo Gesswein, 50, con quien tiene cuatro hijos, Juan, 24; Sebastián, 21; Augusto 18 y Francisca, 13 años.

 

“Cuando los niños eran chicos tuve siempre súper claro que mi rol era ser mamá ciento por ciento. Fui muy feliz cuidándolos y nunca fue tema salir a trabajar.” Se instalaba a estudiar con ellos y le gustaba sentir que estaba ahí para todos, quería que tuvieran una mamá presente, al igual como la tuvo ella. Fue una decisión personal y muy respetada por su marido quien la apoyó en todo momento. “Juan ha sido un muy buen compañero de vida y un excelente papá, juntos hemos tratado de enseñarles a nuestros hijos que tengan valores, que se cuiden, porque hoy los niños se creen inmortales, que sean acogedores y útiles, trabajadores y empáticos.”

 

¿Por qué sentiste que era tan importante estar presente?

 

Cuando trabajas y tienes niños chicos, creo que no estás finalmente en ninguna parte, para mi hubiese sido muy difícil concentrarme en la pega, hacer bien mi trabajo porque es muy difícil abstraerse del cómo estarán, qué estarán haciendo los niños, estarán bien cuidados etc. Por eso yo opte primero por estar en la casa con ellos, dedicada y feliz y hoy cuando ya los cuatro tienen su vida más armada y son más grandes, me puedo dedicar a trabajar y a hacer cosas distintas, viajar más y disfrutar de otras cosas. Gracias a Dios lo pude hacer obviamente porque hay mamás que necesitan trabajar sí o sí.

 

Hoy Francisca cuenta que con Juan van a cumplir 25 años de matrimonio y cuando le pregunto cuál cree que ha sido la clave de seguir juntos no duda en responder: “Creo que una de las claves ha sido el respeto por el otro, aprender a querernos tal cual somos sin esperar amoldar al otro según cómo nos gustaría que fuera, también decirnos las cosas, lo que uno siente. Por ejemplo, tengo claro que para Juan el rodeo es súper importante en su vida y yo me subí a su carro porque sé que es el deporte que le apasiona y nada que hacer. Muchas veces me pierdo panoramas porque Juan está corriendo y ya aprendí a entenderlo. También aprendí a estar sola y entretenerme, para mí no es problema, además mis niños también son fanáticos del rodeo y vibran con el tema.

 

Sus primeros pasos en el mundo laboral

 

Después de criar a sus niños y dedicarse a ellos a tiempo completo, de a poco fue buscando cosas por hacer para entretenerse. Hace aproximadamente once años junto a una amiga agrónoma, arrendaron un campo por cinco años donde tuvieron cultivos tradicionales y trabajaron de sol a sol. “Fue sacrificado pero muy entretenido aprendí mucho trabajando con la Olguita Dinamarca. Y fue una tremenda experiencia porque el campo no espera”. Este primer desafío sin duda fue vital cuando comenzó a trabajar con sus suegros viendo la parte administrativa de los campos familiares en Talca.

 

“Mi pega de ahora la heredé de mi cuñado. El me enseñó todo respecto de la administración. Ya llevo cinco años y estoy feliz. La oficina queda muy cerca de mi casa y me permite organizar mis tiempos para poder hacer todas las cosas que tengo que hacer día a día”. Siempre trata de estar en la casa cuando llega su hija Francisca del colegio a las cuatro de la tarde, por lo que optimiza su día y busca ser full eficiente y enfocada en sus responsabilidades. “Mi hija más chica es la única que queda en la casa, ella es mi partner, muy buena compañera, matea y muy decidida. Le encanta también el mundo del rodeo y disfruta viendo a su papá y hermanos competir. Tenemos muchas cosas en común   y compartimos harto nuestro tiempo juntas”.

 

El campo y su trabajo diario

 

Francisca cuenta que de agosto en adelante es bien fuerte la pega en los campos donde tienen semilleros de maíz, animales, cerezas, empastada, viñedos y tomate industrial. Agradece trabajar con un muy buen equipo de gente y junto a su cuñada, quien está más en terreno. Ambas se preocupan de todo haciendo muy buena dupla. “Me encargo de todo lo que son facturas, pago de imposiciones, sueldos, Iva, cosas que faltan para comprar, mandar a la contadora todo bien ordenado etc. y de a poco hemos modernizado mucho nuestra gestión”.

 

Los meses de mayo a julio son más bien relajados y es ahí cuando Francisca y su familia aprovechan de viajar o ella aprovecha de hacer cosas que durante el resto del año le es más difícil por la falta de tiempo. “Me encanta estar en mi casa, coser, bordar, pintar, todo lo que sea las manualidades. Además me gusta mucho el jardín, salir con mis amigas, recibir gente, hacer asados familiares. Nuestras dos familias los Pozo y los Parot son muchos y súper achoclonados, así que nos juntamos harto. Por otro lado, vivo en el campo al lado de mis papás y de mis dos hermanas y muy cerca de mis suegros, siempre estamos rodeados de familia y eso sin duda es una tremenda suerte”.

 

¿Cómo es la relación con tus papás?

Mi mama es atómica, es full casa y siempre está contenta, siempre organiza almuerzos y eventos familiares, cuento con ella para todo, está súper disponible y mis niños la adoran. Es muy positiva y tira para arriba, no se complica con nada, ella es puro cariño.

Mi papá es súper trabajador y responsable, trabajó en Anasac toda la vida y hoy ve sus campos. Es muy amigo de sus amigos y se amolda y entretiene con todo tipo de gente, de todas las edades. Es preocupado de los otros y es muy generoso también. Siempre pendiente si a los niños les falta algo, es muy buen abuelo.

 

¿En qué están tus hijos mayores?

Los tres hombres están estudiando ingeniería Comercial en Santiago y los veo casi todos los fines de semana porque vienen ellos para acá. Les encanta volver a su casa y obviamente estar cerca de sus amigos y del rodeo. Viven solos en un departamento y yo deposito mi confianza en que ellos se saben manejar perfecto a estas alturas, sólo les pido resultados.

 

¿Algo que te gustaría hacer más adelante?

Dentro de mis planes tengo la inquietud de hacer algo distinto. Siento que tengo algo pendiente, algo mío, no sé todavía en que área, pero algo se me ocurrirá. Tengo que darle una vuelta todavía.

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