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LA CAUSA, MIGUEL TORRES VINOS DE VARIEDADES ANCESTRALES

En el Valle de Itata, nacen hoy los vinos de La Causa, proyecto que representa la profunda convicción en el rescate de la antigua viticultura chilena de la familia Torres. Con el enólogo Cristián Carrasco participamos de una cata exclusiva.

 

La Causa marca un rumbo interesante, completamente diferente a todo lo anterior en vinos Miguel Torres. Un producto del rescate de viñedos patrimoniales; que para Torres no sólo es sinónimo de hacer vinos atractivos y sabrosos a partir de esas viejas parras largamente ignoradas, también es entender que están ligadas a productores ancestrales que continúan unidos a ellas. Propósitos ambos que La Causa ha logrado integrar. “El proyecto se llama La Causa, porque justamente tiene como objetivo, como causa, rescatar el valor del Valle del Itata, el trabajo de los pequeños viñateros y sus cepas más antiguas”, afirma Cristian Carrasco Beghelli, enólogo de La Causa, Miguel Torres.

 

Para Carrasco la decisión tiene todo el potencial para ser exitoso.  “Se trata de una zona de secano interior; toda la franja de la Cordillera de la Costa con suelos de origen granítico con viñedos antiguos de alrededor del 1600, donde la planta presenta un enraizamiento de 5 o 6 metros de profundidad. Factores que producen vinos muy interesantes, vinos diferentes, únicos”, afirma. “Son vinos que han sido elaborados todos con uvas compradas a pequeños productores del Itata. Un proyecto que al mismo tiempo busca fomentar el fair trade (negocio justo) en esta zona”. Un elemento que Carrasco considera como la esencia del proyecto. “La estrella en la etiqueta de La Causa, si te fijas, es el Valle del Itata, no lleva el nombre de Torres”, agrega con entusiasmo.

 

Cata de vinos La Causa

El enólogo Carrasco Beghelli, desde 2013, está dedicado 100 por ciento a la etiqueta La Causa con sus ya cuatro vinos de las añadas vigentes. Vinos que degustamos en una cata exclusiva y que son un fiel reflejo del “terruá”, terroir o terruño del que provienen. Un blanco Moscatel 2016; un Cinsault 2015; un País 2017 y un Blend 2015. Vinos que se beben con gusto. “‘Vinos out of the box’, manifiesta Carrasco. “Se busca trabajar cepas que hoy son poco frecuentes, pero que en el pasado tuvieron renombre, como la variedad País”, su favorita y tan conocida para él como que la tesis la hizo sobre esta variedad.

 

La Causa Moscatel 2016

Iniciamos la cata con la única variedad blanca de La Causa. “Está entre las cepas más antiguas del Valle de Itata, viñedos que tienen 100 años fácil”, asegura el enólogo. Es el clásico exponente bien logrado de Itata. Color amarillo brillante con tintes dorados. Explosión aromática, de mucha fruta blanca en una boca jugosa y amable. La suficiente cuota dulce pero con algo nervio que aporta ese tanino más poderoso caracterizado por el lugar que proviene, evoluciona seco con acidez filosa y presencia de taninos que se quedan, producto de la fermentación en sus pieles y su crianza sobre lías. Gran estructura, volumen y complejidad.

 

La Causa Cinsault 2015

Su cepa rústica de aproximadamente año 1920 se desarrolla bien en condiciones de secano del sector Guarilihue, asegura Carrasco. “La antigüedad de su planta permite estos vinos más elegantes, más interesantes. Con su clima fresco de influencia marítima, ofrece una expresión moderna. Un vino de acidez rica, jugoso, aquí la fruta predomina 100%”, sostiene. De color rojo rubí y brillante. En nariz notas a frutos negros, delicado violeta, piel de naranja. En boca deja la sensación de un vino de cuerpo ligero, fresco; con la rusticidad propia del Cinsault creando la tensión que limpia la boca y deja la sensación de querer siempre uno sorbo más. Un largo y placentero final.

 

La Causa Pais 2017

Todo un revuelo ha significado la reivindicación de esta cepa. Variedad tinta que se introdujo en Chile en el siglo XVI. Cepa fundacional de nuestra viticultura que crece en laderas y que bien trabajada en bodega da origen a este excelente vino frutoso. “Hoy sólo Chile tiene esta cepa. Es un vino de mucha personalidad, mostrarlo afuera es un gusto grande”, dice Carrasco. De color rojo rubí intenso y brillante. En nariz emergen aromas ferrosos, que dejan sentir notas de hierbas gastronómicas (algo de tomillo, salvia y laurel). En boca es jugoso, fresco y liviano. De taninos rústicos, suaves y amables. Agradable acidez y que parece invitar a preparar una carne, unos porotos con longaniza.

 

La Causa Blend 2015

Variedades 60% Cinsault, 25% Pais y 15% Carignan. “Un vino en la línea más tradicional”, señala el enólogo. “Expresa el frescor del Cinsault, la persistencia en boca que aporta la Pais y la presencia del Carignan que funciona como amalgama mostrando su acidez y color profundo. Un 5% de barrica nueva para complejizar un poco los aromas hacia el perfil del consumidor más tradicional, este es un vino robusto, potente”. De color rojo profundo con tintes violeta. Emerge un matiz floral y delicado y no una madera avasalladora, a pesar de su crianza en barrica. En boca se muestra delicado, con gran acidez y taninos firmes que le otorgan nervio y estructura. Gran persistencia en boca.

 

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