Carménère. Estructura sedosa y equilibrio perfecto

 

Vinos tintos de estructura sedosa y color carmesí, aromas construidos alrededor de las frutas rojas. Su vibrante frescura frutal armoniza a la perfección con carnes de vacuno, pollo o pastas en salsas de hierbas o verduras a la parrilla, champiñones o aceitunas negras

 

1,- CORDILLERA, CARMÉNÈRE 100% 2018, TORRES

De Valle del Cachapoal. Gran intensidad de color. En nariz expresa con fuerza el carácter de la variedad Carménère –frutas del bosque, eucalipto y cuero–, con notas de torrefacción –laurel y clavo-, regaliz y pimienta negra. Gran amplitud en boca y taninos redondos. Aromas retronasales de pan tostado y especias, que acaban en un postgusto largo.

 

2,- AROMO RESERVA PRIVADA, CARMÉNÈRE 100% 2018, AROMO

Del Valle del Maule. Luce intenso color rojo brillante con matices violáceos. Profundo en, rotundo en aroma a especias, pimienta y frutos negros. Aparecen tonos de café y chocolate negro. En boca, bien balanceado, taninos suaves, sensación dulce persistente. En el retrogusto marcan las especias, humo y caramelo.

 

3,- CUARTEL N.60, CARMÉNÈRE 100% 2017, LAS VELETAS

Vino de color rojo violáceo intenso, muy brillante y limpio. En nariz muestra notas frutales como cereza negra, frambuesas mezcladas con finas notas de cacao. En boca es seco, frutoso, de taninos sedosos y final medio. Tiene un final largo muy aromático con frescura. Haciéndolo capaz de beber ahora o envejecido a los 4 años.

 

4,- RAÍCES GRAN RESERVA, CARMÉNÈRE 100% 2018 , RAÍCES

Valle de Curicó, Majadilla. Destaca su color rojo rubí y leves toques violáceos. Aroma, frutas rojas con notas especiadas, mezcladas con toques de vainilla proveniente de la guarda del vino en barrica, que se armonizan con chocolate negro. Paladar fresco, de mucha suavidad y gran complejidad. Taninos presentes pero dulces, estructura media y final persistente.

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